Día del Libro

La semana pasada, en el IES Francisco de los Ríos, disfrutamos de algunas actividades en torno al Día del Libro.

El lunes 19, los alumnos y alumnas de 1º de ESO junto con cuatro profesoras llegaron para disfrutar de un ratito de lectura libre en un ambiente singular y maravilloso: los Jardines del Palacio Ducal.

Esta actividad fue organizada por el Ayuntamiento. Dos alumnos y dos alumnas participaron en la lectura continuada del libro El secreto de las patatas fritas, de María Rosal. Unos días antes, los concejales Ana Toledano y Ángel Marín nos trajeron al centro dos ejemplares del mismo. En los Jardines nos recibieron de maravilla, como acostumbra a hacer el Ayuntamiento siempre con nuestro Instituto.

En la entrada del centro, hemos podido disfrutar de un mural con imágenes de “Mitos clásicos en la actualidad”, y de la exposición de Libros alterados y Marcapáginas realizados por nuestro alumnado.

Copias del marcapáginas ganador fueron repartidas como regalo conmemorativo por el día del Libro el viernes 23 por unos personajes literarios, salidos de novelas y obras de teatro (la Reina Ginebra, Helena de Troya, Ofelia, Calisto y Melibea, Bernarda Alba y su hija Adela, Carmen, Julieta, Sancho Panza, el Lazarillo de Tormes y dos mesoneras de las ventas de Don Quijote de la Mancha) con gran entusiasmo por parte de los alumnos que estaban en sus clases.

Además, dos alumnos de nuestro instituto, uno de 1º ESO y otro de 2º Bachillerato han sido galardonados con primeros premios (en relato y poesía, respectivamente), en el concurso organizado por la Biblioteca Juan Gómez Crespo.

A pesar de la situación de este curso, ni el Ayuntamiento ni el Instituto han dejado de hacer lo posible para que esta semana sea distinta (siempre con todas las medidas de seguridad recomendadas), y para recordarnos la importancia de los libros en un mundo que tiende a la vorágine. Como dijo Muñoz Molina:

La literatura es necesaria y útil porque es al mismo tiempo una ventana (para conocer personas, lugares, épocas) y un espejo (para mirar dentro de nosotros mismos). Puede que sea un lujo, pero es un lujo de primera necesidad.